Fertilidad sustentable - Acumuladores dinámicos

Fertilidad sustentable ­
Se entiende como fertilidad sustentable cuando los nutrientes son proporcionados por las mismas plantas que integran el ecosistema. Generalmente todas esas especies son capaces de absorber minerales que se encuentran en estado inorgánico, minerales que no son asimilables para las mayoría de las plantas, y los acumulan en sus partes vegetativas transformándolos a un estado orgánico, cuando estas plantas mueren y se descomponen y estos minerales pasan a ser parte del suelo orgánico quedando así disponibles en un estado asimilable para otras plantas.

Existen Acumuladores dinámicos con raíces profundas, que penetran al subsuelo captan nutrientes no asimilables por muchas plantas, estos Acumuladores dinámicos, extraen los nutrientes de las capas más profundas de la tierra, y las acumulan en sus hojas. Cuando las hojas caen en otoño o en invierno, estas se descomponen y los nutrientes almacenados se incorporan en las capas superiores del suelo donde otras plantas se benefician de su descomposición. Además existen Acumuladores dinámicos con raíces superficiales, que retienen y regresan al suelo los nutrientes que se lavan en el suelo real, es decir en la sección del terreno que se encuentra entre la capa orgánica y el subsuelo que es una capa de mayor profundidad y donde se produce la fuga del ecosistema de los nutrientes. Como verán el ecosistema ha creado una red muchas veces menoscabada llamada malamente maleza que se encarga de captar, transformar, general los recursos in situ, para el enriquecimiento del eco sistema.
No tan sólo las plantas herbáceas actúan como  Acumuladores dinámicos, también existen muchos árboles que tienen esta función.  En Chile, las especies dentro de la familia de las Proteáceas son excelentes acumuladores de fósforo.  Entre ellas están el avellano nativo, el Radal enano, Notro o Ciruelillo, el Fuinque o Romerillo, el sólo hecho de incorporar árboles y plantas perennes en nuestros cultivos, podemos incrementar la fertilidad de nuestros suelos.
Los Acumuladores dinámicos son también son indicadores del tipo de minerales que conforman el subsuelo o incluso las rocas, el contenido mineral de las plantas refleja el contenido mineral del sustrato en el que crecen. 


El suelo
Clásicamente, se distinguen en los suelos completos o evolucionados tres horizontes fundamentales que desde la superficie hacia abajo son: (Se llaman horizontes del suelo a una serie de niveles horizontales que se desarrollan en el interior del mismo y que presentan diferentes caracteres de composición, textura, adherencia , etc.)
El perfil del suelo es la organización vertical de todos estos horizontes.


Horizonte O: Capa superficial del horizonte está conformado por hojarasca y ramas que caen de los árboles.

Horizonte A o zona de lavado vertical: Es el más superficial y en él enraíza la vegetación herbácea. Su color es generalmente oscuro por la abundancia de materia orgánica descompuesta o humus elaborado, de fragmentos de tamaño fino y de compuestos solubles. Presenta mayor actividad de microorganismos. El agua filtra por esta capa y arrastra nutrientes hacia abajo.

Horizonte E: Horizonte de lavado de nutrientes o de materia orgánica, es también llamada “tierra de nadie”, presenta presencia de limos y arenas, esta capa recibe los lixividos de la capa A ( lixividos: En general se denomina lixiviado al líquido resultante de un proceso de percolación de un fluido a través de un sólido. El lixiviado generalmente arrastra gran cantidad de los compuestos presentes en el sólido que atraviesa)

Horizonte B o zona de precipitado: También llamado zona de acumulación. Este horizonte carece prácticamente de humus, por lo que su color es más claro (pardo o rojo), en él se depositan los materiales arrastrados desde arriba, principalmente, materiales arcillosos, óxidos e hidróxidos metálicos, etc., situándose en este nivel los depósitos calcáreos áridos y las corazas lateríticas tropicales

Horizonte C o subsuelo: Está constituido por la parte más alta del material rocoso in situ, sobre el que se apoya el suelo, más o menos fragmentado por la alteración mecánica y la química (la alteración química es casi inexistente ya que en las primeras etapas de formación de un suelo no suele existir colonización orgánica), pero en él aún puede reconocerse las características originales del mismo.

Horizonte D u horizonte R es el material rocoso subyacente que no ha sufrido ninguna alteración química o física significativa. Algunos distinguen entre D, cuando el suelo es autóctono y el horizonte representa a la roca madre.

La siguiente imagen explica claramente las capas que componen el suelo.

 

 Para entender mejor este proceso, es importante conocer las capas del suelo y el comportamiento de los nutrientes.

corte

 

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